domingo, 28 de diciembre de 2008
miércoles, 24 de diciembre de 2008
Las enfermedades
Colicos: Descripción: Los cólicos pueden ser de diferentes tipos, entre los más comunes cabe señalar:
·Cólico espasmódico: produce en el caballo dolores fluctuantes.
·Cólico hepático: producido por el paso de un cálculo por las vías biliares.
·Cólico renal: debido al paso de un cálculo por las vías urinarias.
·Cólico de torsión: producido por la torsión del intestino del caballo.
Se trata de fuertes dolores de vientre que sufre el caballo que pueden ser debidos a múltiples causas; las más habituales son:
·Un cambio repentino en la dieta del animal.
·Un empacho.
·Una infestación parasitaria. Síntomas:Podremos advertir que el caballo está sufriendo un cólico si vemos que se muestra inquieto, se revuelve y empieza a sudar.Tratamiento:
·Prohibirle comer o beber.
·Evitar que se revuelque y prepararle una abundante cama si vemos que no puede dejar de hacerlo.
·En caso de que estos dolores se prolongen deberá llamar al veterinario
También puede sufrir de:
Azotura: Descripción: Se trata de calambres o espasmos que normalmente afectan a las extremidades posteriores del caballo si bien en los casos más graves puede llegar a afectar a todo el cuerpo.Suele producirse cuando el animal está realizando ejercicio después de haber disfrutado de una jornada de descanso.
Síntomas:
·El caballo aminora la marcha de repente y sin motivo aparente.
·Sus músculos se vuelven rígidos.
·Comienza a sudar.
Tratamiento:
·Bajarnos del caballo, en caso de que nos encontremos montando.
·Dejar que el animal se quede quieto, evitando movimientos excesivos.
·Mantenerlo caliente.
·El ataque deberá remitir pasado un rato, si no es así deberemos ponernos en contacto con el veterinario
Gripe: Descripción: Se trata de una enfermedad relativamente fácil de detectar ya que produce un notable empeoramiento del aspecto del animal, que parece volverse triste y decaido.
Síntomas:
·Ojos llorosos.
·Mucosidad.
·Temblores.
·Pulso y respiración acelerados.
Tratamiento:
·Tomar la temperatura al animal, para determinar si tiene o no fiebre (la tendrá si el termómetro indica más de 38º), en caso de que así sea deberemos llamar al veterinario, nunca trataremos a un animal que tenga fiebre.
·Mantenerlo caliente, con mantas y vendas; asegurándonos de que en la cuadra no existen corrientes de aire que pueden perjudicarle pero sí que está ventilada.
·Para descongestionarle trataremos de que inhale vapores balsámicos; para ello le colocaremos en el fondo de una bolsa unas gotas de este tipo de compuesto, sobre el cual pondremos un puñado de heno remojado con agua caliente.
·Para aliviar la inflamación de la garganta y reducir el dolor, es conveniente colocar unos paños calientes sobre la misma.
·Si los síntomas persisten después de 24 horas lo más conveniente es llamar al veterinario, ya que se pueden presentar complicaciones imprevistas.
Laminitis: Descripción: Se trata de una inflamación de las láminas interiores del casco. Suele ser debida a un cambio en la dieta en el que se introduce una alimentación mucho más rica o bien a un exuberante pasto nuevo.
Síntomas:
Debido a la inflamación, el casco no puede expandirse para aliviar la presión por lo que el animal acaba por apoyarse en los talones tratando así de aliviar el dolor; de esta forma podremos percibir que algo ocurre, ya que notaremos serias dificultades para el movimiento.
Tratamiento:
·Reducir de forma drástica la comida.
·Aplicar calor.
·Colocar el casco en una solución caliente de sulfato de magnesio (que verteremos sobre un cubo).
·Vendar la zona sin apretar.
·Para paliar el dolor podemos disolver unas cuantas aspirinas (alrededor de cinco) en un poco de agua, las mezclamos con miel y harina y untamos toda esta mezcla en la lengua cada cuatro horas hasta que el veterinario nos de un analgésico más adecuado.
·Llamar sin falta al veterinario.
Sarna: Descripción: La piel del caballo es una parte expuesta constantemente a infecciones y enfermedades parasitarias que, además de resultar enormemente molestas para el animal, pueden llegar a suponer un serio riesgo para su vida.
La sarna es, sin lugar a dudas, una de las enfermedades parasitarias más comunes entre los equinos; por ello conviene conocerla bien, saber cuáles son sus diferentes manifestaciones, el por qué aparece en determinados caballos y cómo debemos luchar contra ella. Algo que se hace aún más importante durante la época de calor, cuando proliferan los mosquitos (una de las principales formas de propagación de este tipo de enfermedades) y la falta de humedad provoca la aparición de polvo y suciedad en la que los ácaros se encuentran a sus anchas.
TIPOS DE SARNA:La sarna del caballo surge por la acción de diversos tipos de ácaros que se asientan en determinadas zonas del cuerpo del animal. Debido a esos ácaros, el caballo comenzará a tener un fuerte prurito y el pelo, antes brillante, se tornará opaco y se llenará de costras y ampollas.Podemos citar tres tipos fundamentales de sarna que aparece en los caballos:
·SARNA SARCÓPTICA: causada por el “Sarcoptes equi”, un parásito que se introduce en la piel del caballo, donde deja sus huevos.Este tipo de parásito se manifestará primeramente en la cabeza (labios, ojos y orejas), espalda, cuello y en la zona de la silla; desde estos lugares se irá expandiendo por el cuerpo del animal.Localizaremos este tipo de sarna de la siguiente forma:
Comenzará con un fuerte picor, que aumentará en los momentos es que expongamos al caballo al sol, en el interior de establos calurosos y durante la noche.
Podremos apreciar unos pequeños bultos sobre la piel, perfectamente perceptibles al tacto.
El pelo se agrupará en mechones que corresponden a cada uno de estos nódulos.
El pelo se caerá con facilidad, dejando pequeñas alopecias. En algunas de estas calvas podremos localizar llagas, que terminarán por transformarse en costras espesas.
Si la sarna continúa, acabarán por formarse bastas zonas cubiertas por costras, con llagas que se localizarán principalmente en el cuello y en la garganta.
Llegados a este punto, el caballo se encontrará claramente desmejorado, se mostrará desganado y apenas comerá.
·SARNA PSORÓPTICA Y AURICULAR: causada por el parásito denominado “Psoroptes equi”, el cual busca las zonas del cuerpo provistas de pelo largo, así como las partes de flexión de las articulaciones.El modo de contagio es por contacto directo o por transmisión por arneses.Debajo del mechón de la nuca, debajo de la ingle, en el muslo, axilas, zonas de la grupa... son los lugares preferidos por este parásito que provocará un intenso y desagradable picor en el animal.El caballo suele reaccionar ante este picor sacudiendo violentamente la cabeza.
·SARNA CORIÓPTICA: también denominada “Sarna de los pies”, puesto que suele comenzar en la zona de las extremidades posteriores desde donde avanza para cubrir, principalmente en el caso de los potros, todo el cuerpo.A pesar de esto se trata del tipo de sarna menos contagioso y su avance suele ser lento, en muchas ocasiones puede estar localizado en una única extremidad durante largos meses.Por supuesto su aparición se hará notar con un fuerte picor, ante el cual el caballo reaccionará dando pisotones al suelo de manera continuada y mordiéndose las cuartillas.A simple vista localizaremos la sarna a través de una descamación en la piel que terminará en la caída de la epidermis, llevando poco a poco a la formación de costras escamosas y a la aparición de grandes llagas transversales.
CÓMO COMBATIR LA SARNA:
Ahora que conocemos las formas y síntomas que pueden presentar los diferentes tipos de sarna, conviene saber cómo actuar ante ella.En primer lugar debemos hacer fuerte hincapié en la necesidad de mantener las caballerizas y elementos que tengan que ver con el caballo perfectamente limpios. Debemos tener en cuenta que los ácaros y parásitos se desarrollan a sus anchas en la suciedad, por lo que nunca está de más que las caballerizas, patios, potreros y arneses se desinfecten con abundante creolina, lisoformo y agua con sal.Es muy importante ubicar y retirar los bebederos y comederos de las excretas, para evitar que se contaminen; eso sin olvidarnos de que es fundamental que nuestro caballo tenga acceso al agua limpia y fresca durante todo el día.
·Mantener al caballo fuera de la caballeriza, al aire libre y realizando ejercicio bajo el efecto curativo del sol, es siempre recomendable; no sólo estará más alegre sino que además lo mantendremos por más tiempo alejado del peligro que supone el contacto con sus excrementos.
·Retirar el estiércol todos los días resulta una tarea prioritaria; una vez retirado, este estiércol deberá ser depositado en un estercolero que estará colocado lo más lejos posible de las caballerizas para que éste se deseque con los rayos del sol, de este modo los parásitos, los huevos y las larvas serán destruidos por el simple exceso de calor.Un buen cuidador deberá llevar a cabo un control de desparasitación para todos los caballos. Un control que deberá ser respetado correctamente si queremos evitar la infestación, la sobrecarga parasitaria, la contaminación ambiental, la transmisión a otros caballos e incluso la reinfestación de los animales. Este programa de desparasitación deberá tener en cuenta múltiples variables; desde el tipo de parásitos existentes y su cantidad en el animal afectado, el tipo de tratamiento llevado a cabo, el estado de las caballerizas, el estado de los alrededores... Vigilaremos muy de cerca los medicamentos dados, cambiándolos a menudo para evitar que los parásitos generen su propia resistencia.De cualquier manera y en caso de que su animal se contagie con la sarna.
Combartirla
·Lo primero que hay que hacer es proceder al esquileo general, incluidas las crines y a la consiguiente quema de todos los pelos cortados.
·Continuaremos limpiando la piel con un cepillo blando y mucho jabón. En esta limpieza deberemos poner especial cuidado en las costras aparecidas a causa de la sarna, para no dañar innecesariamente al animal.
·Aplicaremos cataplasmas con una solución a base de esteres fosfóricos. El uso de cataplasmas sirve para eliminar la infección, reducir la inflamación, aliviar las contusiones y limpiar las heridas; deben dejarse puestas un máximo de 12 horas, pasadas las cuales convendrá repetir la aplicación; además no conviene colocarlos durante más de tres días seguidos, a no ser por indicación expresa del veterinario.
No nos cansaremos nunca de señalar la enorme importancia de llamar al veterinario en el momento en que advirtamos cualquier problema en nuestro animal. El es el único que, tras realizar un examen exploratorio, podrá determinar el alcance de la enfermedad y, por supuesto, el tratamiento más adecuado a seguir.Una vez curado al animal y para prevenir una nueva aparición, convendrá llevar a cabo algunas medidas de prevención, como son:
·Seguir una alimentación intensiva y abundante, en la que pongamos especial atención a la calidad de los piensos así como al aporte vitamínico. Administrar reconstituyente con vitamina B12 es siempre adecuado.
·Los animales afectados deberán permanecer al aire libre y , en caso de ser posible, en el pastizal.
Ni que decir tiene que los animales afectados deberán ser separados de los sanos, teniendo en cuenta que el contagio entre un animal enfermo y otro que no lo está es relativamente sencillo, pudiendo producirse por contacto directo o indirecto (sillas, lugares de cobijo...); toda precaución es poca.
Y como solemos indicar, una correcta alimentación, una adecuada rutina de limpieza y un programa de ejercicios adecuados es la mejor prevención para cualquier enfermedad.
Cuidemos correctamente a nuestro animal para no tener que lamentar sus enfermedades.
Tirones: Descripción: El caballo puede sufrir tirones en cualquiera de sus extremidades y éstos pueden ser muy graves, dejando al caballo parado hasta todo un año y en los peores casos para siempre.
Las causas que los producen suelen ser un mal paso o un terreno demasiado blando, produciéndose más normalmente en los momentos en que el caballo se encuentra galopando o saltando.
Tratamiento:
·Si nota que su animal sufre un tirón, deberá actuar de la siguiente forma:
·Ponga hielo en la zona afectada.
·Deje descansar al caballo.
·Llame al veterinario, quien seguramente colocará un vendaje anatómico con presión uniforme en la zona.
miércoles, 17 de diciembre de 2008
El pienso mas caro
Los piensos no bajan pese a que el precio del cereal cae a niveles de hace diez años
El trigo, por ejemplo, cuesta ahora 120 euros por tonelada menos que en octubre del año pasado, y sólo 20 euros más que en 1998
Los piensos ganaderos están caros porque su materia prima, los cereales, están en máximos históricos. Esa es la película que nos han contado hasta ahora. Pero parece que la historia se aleja bastante de la realidad. El precio de la mayoría de los productos cerealísticos está cayendo en picado, pero los piensos siguen igual de caros. Un auténtico Expediente X.
Los últimos años han sido aceptables para los productores de cereal, para qué negarlo. El fruto de su esfuerzo se ha pagado bien, lo que les ha rendido mayores ingresos. Sin embargo, también crecían los gastos de producción, sin que se supiera siempre a cuenta de qué. Fertilizantes, combustibles, semillas, todo subía también. Como contaba algún dirigente agrario, parecía como si todo el mundo supiera que el agricultor contaba con más ingresos y se aprovechaba de la situación.
La cruz de la situación estaba en la ganadería. A cereales más caros, piensos más caros, decía la lógica. El escenario se completaba con caída del consumo de algunas especies, especialmente el cordero, el encarecimiento de otros costes de producción y la aparición de algunas enfermedades, como la lengua azul y la brucelosis. Por razones diferentes, el porcino también entró en barrena. El resultado fue desastroso, la ganadería se enfrenta a una de las peores crisis que se recuerdan.
Además, el otro lado de la balanza tampoco da un respiro. El precio de los animales está en mínimos históricos. Algunos expertos hablan de un aumento del precio de la carne a nivel internacional. Pero eso no parece ir por España, al menos en los precios en origen (los que reciben los ganaderos). Hablar de los precios en destino, los que se pagan en el comercio, es cosa muy distinta.
Se trata de una de esas paradojas que se dan en una economía de libre mercado. Las ganancias de un sector pueden suponer las pérdidas para otros. Alcanzar el punto de equilibrio, ese donde todas las partes se puedan sentir razonablemente satisfechas, parece inalcanzable.
Grandes caídas
Desde hace unos meses, el precio de los cereales está cayendo a ritmo de vértigo. Sólo el arroz parece salvarse de la quema. Sin embargo, los piensos no se abaratan. Varios ejemplos son significativos. El trigo para pienso se cotizó en la Lonja de Extremadura esta semana un 43% más barato que hace doce meses. Lo mismo pasa con la cebada (40%), o el maíz (38%). Más rápida es la caída de la soja, a nivel nacional se ha devaluado un 36% en sólo cuatro meses. Todos estos productos son materias primas que se suelen utilizar en la fabricación de piensos compuestos en mayor o menor medida.
Por tanto, ya se puede decir que los precios no están altos. Incluso, en algunos casos se podría decir que están casi al mismo nivel que hace una década.
Por ejemplo, el trigo para pienso costaba tras la última reunión de la mesa sólo 20 euros más por tonelada que en octubre del año 1998. Sólo hace doce meses, era 120 euros más caro. O para que lo entienda más gente, 4 pesetas por kilo de diferencia en diez años, que es como siguen haciendo las cuentas los agricultores. Lo mismo pasa con la avena (menos de tres pesetas), o el maíz (cuatro pesetas). Como elemento de referencia, baste destacar que el maíz ha bajado 15 pesetas en los últimos doce meses.
Pese a todo ello, los fabricantes de pienso no reaccionan. Pero los agricultores sí, y parece que el Gobierno también. Esta semana, la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) aseguraba que es el momento de comenzar una «exhaustiva» investigación de las prácticas realizadas por las fábricas de piensos. En un comunicado, UPA aseveró que la UE ya está adoptando medidas ante el bajo nivel de precios de los cereales, mientras que las fábricas de pienso continúan «asfixiando» a los ganaderos españoles, «que arrastran importantes pérdidas en los últimos doce meses». Por todo ello, subrayó que no existe ningún motivo para que no se produzca una bajada de los piensos . «Las materias primas que están comprando las fábricas en estos momentos son entre el 30% y el 35% más baratas, mientras que el pienso sigue igual de caro, lo que sin duda supone un aumento espectacular del beneficio de los industriales», asegura.
Antonio Prieto, secretario de ganadería de esta organización en Extremadura, resume el problema en una palabra: «Especulación». No entiende cómo los piensos empezaron a subir al mismo tiempo que los cereales y ahora no están bajando. «Quieren consolidar los precios», asegura.
Para él, «la situación es ahora crítica para todos los sectores. En el caso del ibérico, por ejemplo, estamos a punto de entrar en la montanera».
Igualmente, Asaja reclama la inmediata bajada del precio de los piensos ya que de lo contrario cerrarán miles de explotaciones. En un comunicado, señala que es inadmisible que mientras la cotización de los cereales ha caído entre el 35-40% en lo que va de año, el precio de los piensos suba ligeramente o, en el mejor de los casos, se mantenga estable.
Así, los precios de cualquier pienso compuesto para ganado de cebo o bien se mantienen, caso de los piensos para terneros de recría y cebo (31 euros/100 kilo), o incluso suben, como es el caso del pienso para cerdo de capa blanca para crecimiento y cebo (31,53 euros/100 kilos en enero y 33,60 euros/100 kilos en junio. En la actualidad continúan a precios similares).
En sentido parecido parece expresarse el Gobierno. El 'número dos' del Ministerio de Medio Rural, Josep Puxeu, aseguró el pasado miércoles que la repercusión de la bajada de los cereales debería trasladarse a la reducción de precios de los piensos con el fin de que el sector ganadero pueda ganar «realmente» rentabilidad. Resaltó que la situación actual del mercado de los cereales registra «realmente» una cotización a la baja «de forma continuada» computada durante las últimas semanas que, a su juicio, debería de reflejarse en los precios de los piensos, que se efectúa «de una forma demasiado lenta». Recordó además que, como ya es público, las autoridades de Defensa de la Competencia hacen un «seguimiento exhaustivo» de piensos y carnes dado que hay productos «que suben a la velocidad del cohete y bajan a la velocidad de la pluma», recoge Efe.
Sin embargo, los fabricantes de piensos defienden su parcela. Desde la patronal, Cesfac, se apunta la tendencia bajista de los cereales debido a la reducción de las cabañas ganaderas, con la consiguiente reducción de demanda de cereales para pienso, «que desgraciadamente no mejora».
Esta tendencia de los precios a la baja del cereal la atribuye además a la estabilización de la demanda de cereales para usos industriales, a niveles menores de los anticipados en esta campaña y, sobre todo, las altas disponibilidades de materia prima en el mercado. Sin embargo, la explicación 'no cuela' para Prieto. «¿No tenían las mismas existencias el año pasado cuando subieron los preciosa?», se pregunta. Arancel es una de esas palabras que parecía desterrada por los nuevos tiempos. Como aduana o Telón de Acero. Las sucesivas rondas de la Organización Mundial del Comercio pretendían instaurar la verdad absoluta del liberalismo comercial como gran remedio a todos los males. Pero lo cierto es que los aranceles pueden ser un instrumento de control de la economía.
Sin ir más lejos, los 25 países de la UE decidieron el pasado jueves el restablecimiento de los aranceles a la importación de cereal, que actualmente estaban suspendidos. La causa está en la bajada de precios de estos productos.
La mecánica es casi tan antigua como el trueque. Hace un año estos impuestos se interrumpieron porque había falta de existencias en el mercado comunitario, de forma que se pretendía favorecer así el abastecimiento de esta materia prima. Con el aumento de la oferta, se esperaba también que bajaran los precios, que a su vez influían en el resto de la cadena alimentaria.
Ahora, cuando los precios han bajado, se recurre a esta medida proteccionista. El producto llegado de fuera se encarecerá, debido a que hay que repercutir la tasa de entrada que se paga. Con ello se busca igualmente privilegiar al producto interno respecto al externo.
Bruselas estima ahora que las cotizaciones de esos productos han caído lo suficiente para volver a aplicar los aranceles. Según anunció la comisaria europea Mariann Fischer-Boel, los impuestos aduaneros entrarán en vigor una vez publicada la orden en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas (DOCE).
Los aranceles se fijan según los precios de referencia mundial. Para el trigo duro, de calidad alta, el centeno, el sorgo y el maíz los gravámenes se establecerán según regulaciones bimensuales. Para el trigo blando, de calidad media y baja, se abre una cuota anual de 2.989.240 toneladas, que incluye un cupo de 572.000 toneladas para importaciones de EE. UU. y 38.853 de Canadá; el arancel para los envíos dentro de estos contingentes será de 12 euros por tonelada. En la cebada, habrá una cuota anual de 306.215 toneladas, gravadas con 16 euros por tonelada; aparte hay otro cupo de 50.000 toneladas, por las que se pagarán 8 euros por tonelada.
Los piensos no bajan pese a que el precio del cereal cae a niveles de hace diez años
El trigo, por ejemplo, cuesta ahora 120 euros por tonelada menos que en octubre del año pasado, y sólo 20 euros más que en 1998
Los piensos ganaderos están caros porque su materia prima, los cereales, están en máximos históricos. Esa es la película que nos han contado hasta ahora. Pero parece que la historia se aleja bastante de la realidad. El precio de la mayoría de los productos cerealísticos está cayendo en picado, pero los piensos siguen igual de caros. Un auténtico Expediente X.
Los últimos años han sido aceptables para los productores de cereal, para qué negarlo. El fruto de su esfuerzo se ha pagado bien, lo que les ha rendido mayores ingresos. Sin embargo, también crecían los gastos de producción, sin que se supiera siempre a cuenta de qué. Fertilizantes, combustibles, semillas, todo subía también. Como contaba algún dirigente agrario, parecía como si todo el mundo supiera que el agricultor contaba con más ingresos y se aprovechaba de la situación.
La cruz de la situación estaba en la ganadería. A cereales más caros, piensos más caros, decía la lógica. El escenario se completaba con caída del consumo de algunas especies, especialmente el cordero, el encarecimiento de otros costes de producción y la aparición de algunas enfermedades, como la lengua azul y la brucelosis. Por razones diferentes, el porcino también entró en barrena. El resultado fue desastroso, la ganadería se enfrenta a una de las peores crisis que se recuerdan.
Además, el otro lado de la balanza tampoco da un respiro. El precio de los animales está en mínimos históricos. Algunos expertos hablan de un aumento del precio de la carne a nivel internacional. Pero eso no parece ir por España, al menos en los precios en origen (los que reciben los ganaderos). Hablar de los precios en destino, los que se pagan en el comercio, es cosa muy distinta.
Se trata de una de esas paradojas que se dan en una economía de libre mercado. Las ganancias de un sector pueden suponer las pérdidas para otros. Alcanzar el punto de equilibrio, ese donde todas las partes se puedan sentir razonablemente satisfechas, parece inalcanzable.
Grandes caídas
Desde hace unos meses, el precio de los cereales está cayendo a ritmo de vértigo. Sólo el arroz parece salvarse de la quema. Sin embargo, los piensos no se abaratan. Varios ejemplos son significativos. El trigo para pienso se cotizó en la Lonja de Extremadura esta semana un 43% más barato que hace doce meses. Lo mismo pasa con la cebada (40%), o el maíz (38%). Más rápida es la caída de la soja, a nivel nacional se ha devaluado un 36% en sólo cuatro meses. Todos estos productos son materias primas que se suelen utilizar en la fabricación de piensos compuestos en mayor o menor medida.
Por tanto, ya se puede decir que los precios no están altos. Incluso, en algunos casos se podría decir que están casi al mismo nivel que hace una década.
Por ejemplo, el trigo para pienso costaba tras la última reunión de la mesa sólo 20 euros más por tonelada que en octubre del año 1998. Sólo hace doce meses, era 120 euros más caro. O para que lo entienda más gente, 4 pesetas por kilo de diferencia en diez años, que es como siguen haciendo las cuentas los agricultores. Lo mismo pasa con la avena (menos de tres pesetas), o el maíz (cuatro pesetas). Como elemento de referencia, baste destacar que el maíz ha bajado 15 pesetas en los últimos doce meses.
Pese a todo ello, los fabricantes de pienso no reaccionan. Pero los agricultores sí, y parece que el Gobierno también. Esta semana, la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) aseguraba que es el momento de comenzar una «exhaustiva» investigación de las prácticas realizadas por las fábricas de piensos. En un comunicado, UPA aseveró que la UE ya está adoptando medidas ante el bajo nivel de precios de los cereales, mientras que las fábricas de pienso continúan «asfixiando» a los ganaderos españoles, «que arrastran importantes pérdidas en los últimos doce meses». Por todo ello, subrayó que no existe ningún motivo para que no se produzca una bajada de los piensos . «Las materias primas que están comprando las fábricas en estos momentos son entre el 30% y el 35% más baratas, mientras que el pienso sigue igual de caro, lo que sin duda supone un aumento espectacular del beneficio de los industriales», asegura.
Antonio Prieto, secretario de ganadería de esta organización en Extremadura, resume el problema en una palabra: «Especulación». No entiende cómo los piensos empezaron a subir al mismo tiempo que los cereales y ahora no están bajando. «Quieren consolidar los precios», asegura.
Para él, «la situación es ahora crítica para todos los sectores. En el caso del ibérico, por ejemplo, estamos a punto de entrar en la montanera».
Igualmente, Asaja reclama la inmediata bajada del precio de los piensos ya que de lo contrario cerrarán miles de explotaciones. En un comunicado, señala que es inadmisible que mientras la cotización de los cereales ha caído entre el 35-40% en lo que va de año, el precio de los piensos suba ligeramente o, en el mejor de los casos, se mantenga estable.
Así, los precios de cualquier pienso compuesto para ganado de cebo o bien se mantienen, caso de los piensos para terneros de recría y cebo (31 euros/100 kilo), o incluso suben, como es el caso del pienso para cerdo de capa blanca para crecimiento y cebo (31,53 euros/100 kilos en enero y 33,60 euros/100 kilos en junio. En la actualidad continúan a precios similares).
En sentido parecido parece expresarse el Gobierno. El 'número dos' del Ministerio de Medio Rural, Josep Puxeu, aseguró el pasado miércoles que la repercusión de la bajada de los cereales debería trasladarse a la reducción de precios de los piensos con el fin de que el sector ganadero pueda ganar «realmente» rentabilidad. Resaltó que la situación actual del mercado de los cereales registra «realmente» una cotización a la baja «de forma continuada» computada durante las últimas semanas que, a su juicio, debería de reflejarse en los precios de los piensos, que se efectúa «de una forma demasiado lenta». Recordó además que, como ya es público, las autoridades de Defensa de la Competencia hacen un «seguimiento exhaustivo» de piensos y carnes dado que hay productos «que suben a la velocidad del cohete y bajan a la velocidad de la pluma», recoge Efe.
Sin embargo, los fabricantes de piensos defienden su parcela. Desde la patronal, Cesfac, se apunta la tendencia bajista de los cereales debido a la reducción de las cabañas ganaderas, con la consiguiente reducción de demanda de cereales para pienso, «que desgraciadamente no mejora».
Esta tendencia de los precios a la baja del cereal la atribuye además a la estabilización de la demanda de cereales para usos industriales, a niveles menores de los anticipados en esta campaña y, sobre todo, las altas disponibilidades de materia prima en el mercado. Sin embargo, la explicación 'no cuela' para Prieto. «¿No tenían las mismas existencias el año pasado cuando subieron los preciosa?», se pregunta. Arancel es una de esas palabras que parecía desterrada por los nuevos tiempos. Como aduana o Telón de Acero. Las sucesivas rondas de la Organización Mundial del Comercio pretendían instaurar la verdad absoluta del liberalismo comercial como gran remedio a todos los males. Pero lo cierto es que los aranceles pueden ser un instrumento de control de la economía.
Sin ir más lejos, los 25 países de la UE decidieron el pasado jueves el restablecimiento de los aranceles a la importación de cereal, que actualmente estaban suspendidos. La causa está en la bajada de precios de estos productos.
La mecánica es casi tan antigua como el trueque. Hace un año estos impuestos se interrumpieron porque había falta de existencias en el mercado comunitario, de forma que se pretendía favorecer así el abastecimiento de esta materia prima. Con el aumento de la oferta, se esperaba también que bajaran los precios, que a su vez influían en el resto de la cadena alimentaria.
Ahora, cuando los precios han bajado, se recurre a esta medida proteccionista. El producto llegado de fuera se encarecerá, debido a que hay que repercutir la tasa de entrada que se paga. Con ello se busca igualmente privilegiar al producto interno respecto al externo.
Bruselas estima ahora que las cotizaciones de esos productos han caído lo suficiente para volver a aplicar los aranceles. Según anunció la comisaria europea Mariann Fischer-Boel, los impuestos aduaneros entrarán en vigor una vez publicada la orden en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas (DOCE).
Los aranceles se fijan según los precios de referencia mundial. Para el trigo duro, de calidad alta, el centeno, el sorgo y el maíz los gravámenes se establecerán según regulaciones bimensuales. Para el trigo blando, de calidad media y baja, se abre una cuota anual de 2.989.240 toneladas, que incluye un cupo de 572.000 toneladas para importaciones de EE. UU. y 38.853 de Canadá; el arancel para los envíos dentro de estos contingentes será de 12 euros por tonelada. En la cebada, habrá una cuota anual de 306.215 toneladas, gravadas con 16 euros por tonelada; aparte hay otro cupo de 50.000 toneladas, por las que se pagarán 8 euros por tonelada.
Efecto neutro
La Confederación Española de Fabricantes de Piensos (Cesfac) prevé que la reintroducción de los aranceles tendrá, en la situación actual de mercado, un efecto neutro en los precios y acoge «con tranquilidad» la decisión.
Desde la industria de piensos han señalado a Efeagro que la reintroducción de los aranceles no se notará en las cotizaciones del grano en España ni en Europa, pues esta campaña las eventuales necesidades de importación de cereal del Mar negro (beneficiarios de estos aranceles reducidos) son muy inferiores a los casi 2 millones de toneladas disponibles de ese cupo para este año.
Antonio Prieto, de UPA, opina por su parte que será una medida sin efectos prácticos. «¿Para qué valen los aranceles?», cuestiona. «Se trata de una medida que no está adecuada a la realidad. Pasará como la retirada del barbecho, que no ha valido para nada. Son medidas que toma Bruselas y que no valen para nada. En este caso, los especuladores están dentro de la Unión». De otro lado, Bruselas considera los precios de las materias primas agrícolas en los mercados mundiales se van a mantener altos a medio plazo, en los próximos nueve años, aunque quizá en 2008 hayan alcanzado niveles extremos. Así lo dice un informe de la dirección de Agricultura de la Comisión Europea (CE).
Las últimas estimaciones de la CE sobre los mercados agrícolas desde ahora y hasta 2017 indican que las cotizaciones de cereales o de la carne van a seguir al alza y más en comparación con las dos últimas décadas, en las que los precios fueron bajos.
Efecto neutro
La Confederación Española de Fabricantes de Piensos (Cesfac) prevé que la reintroducción de los aranceles tendrá, en la situación actual de mercado, un efecto neutro en los precios y acoge «con tranquilidad» la decisión.
Desde la industria de piensos han señalado a Efeagro que la reintroducción de los aranceles no se notará en las cotizaciones del grano en España ni en Europa, pues esta campaña las eventuales necesidades de importación de cereal del Mar negro (beneficiarios de estos aranceles reducidos) son muy inferiores a los casi 2 millones de toneladas disponibles de ese cupo para este año.
Antonio Prieto, de UPA, opina por su parte que será una medida sin efectos prácticos. «¿Para qué valen los aranceles?», cuestiona. «Se trata de una medida que no está adecuada a la realidad. Pasará como la retirada del barbecho, que no ha valido para nada. Son medidas que toma Bruselas y que no valen para nada. En este caso, los especuladores están dentro de la Unión». De otro lado, Bruselas considera los precios de las materias primas agrícolas en los mercados mundiales se van a mantener altos a medio plazo, en los próximos nueve años, aunque quizá en 2008 hayan alcanzado niveles extremos. Así lo dice un informe de la dirección de Agricultura de la Comisión Europea (CE).
Las últimas estimaciones de la CE sobre los mercados agrícolas desde ahora y hasta 2017 indican que las cotizaciones de cereales o de la carne van a seguir al alza y más en comparación con las dos últimas décadas, en las que los precios fueron bajos.
lunes, 15 de diciembre de 2008
Bienvenidos a mi blog
Podreis opinar todo lo que querais (ya y cuando no ofendais a nadie)
Pondre información sobre los caballos, fotos, textos y demás.
Gracias por opinar en mi blog.
